Una incorporación que viene de casa
Miguel Muñoz llega a La Línea Vertical España con una trayectoria poco habitual: la de quien ayudó a construir la línea chilena del grupo desde sus cimientos. Regresa ahora a España para asumir la Dirección de Compras de LLV, con el bagaje de haber levantado un proyecto empresarial propio al otro lado del Atlántico.
Cómo G8 y LLV terminaron siendo la misma historia
La unión entre ambas empresas no fue fruto de una estrategia trazada al milímetro, pero tampoco fue casualidad. «Los socios teníamos la energía y el criterio para un crecimiento progresivo, pero sabíamos que si queríamos un crecimiento exponencial necesitaríamos un empuje y una referencia», explica Miguel. «La Línea Vertical tenía la madurez y el interés para ampliar sus límites geográficos, de modo que solo bastaron un par de pequeñas coincidencias para que nuestros caminos se unieran.» De aquella etapa en Chile, Miguel destaca dos aprendizajes por encima del resto: la riqueza de insertarse en una cultura distinta, fuera de la zona de confort, y la satisfacción de ver cómo una idea de negocio se consolida. «Desarrollar una idea, ponerla en práctica y ver cómo crece es algo apasionante», afirma.

El regreso: primero la familia, luego el trabajo
La vuelta a España no respondió a una oportunidad profesional, sino a una decisión tomada en familia. «El principal motivo fue el de criar a nuestro hijo en España, cerca del resto de mi familia, a la que he visto muy poco los últimos años», reconoce con franqueza. La incorporación a LLV llegó después, casi como algo inevitable. «¿Cuál era el plan después de llegar? Ninguno; había que formarlo. La posibilidad de incorporarme en LLV apareció después, aunque en el fondo siempre supe que pasaría.»

El reto de aprender de nuevo
Asumir la Dirección de Compras implica, para Miguel, un cambio de rol tan estimulante como exigente: pasar de haberlo fundado todo a tener que construir el conocimiento desde dentro. «Como fundador de G8, formé parte de cada proceso, de cada decisión. Ahora tengo que captar ese conocimiento poco a poco, y en una empresa con tanto recorrido y éxitos como La Línea Vertical, eso lleva su tiempo.» En lo inmediato, su foco estará en la implantación del nuevo ERP que la empresa ha puesto en marcha. «Gran parte de mi energía estará en hacer que esa rueda ande», concluye.